El apagón eléctrico que vivimos ayer no solo generó inconvenientes para hogares y negocios, sino que también sirvió como una contundente advertencia: los sistemas energéticos puramente centralizados no son infalibles.
Con más del 50% de la electricidad viniendo de energías renovables, España tiene la oportunidad de producir uno de los sistemas eléctricos más estables y resilientes de Europa. Pero, como ha demostrado el apagón que experimentamos, sin una producción eléctrica descentralizada con almacenamiento y sistemas inteligentes de gestión de energía, el éxito de las renovables se convierte en una vulnerabilidad.
Cada hogar con baterías puede ser parte de la solución, absorbiendo electricidad excedente para estabilizar la red, y protegiendo a hogares y negocios contra futuros apagones. Sin embargo, la mayoría de los hogares en España no tienen un sistema de generación eléctrica que les proporcione luz en casos de emergencia