Además del impuesto, instalar placas solares requiere un permiso de obras. La Ley de Suelo (artículo 11) establece como regla general la licencia de obra para placas solares: el ayuntamiento revisa el proyecto y se pronuncia antes de que puedas empezar. Pero esa misma ley permite que la normativa autonómica la sustituya por un comunicado de obra (también llamado comunicación previa) o una declaración responsable, un documento que suele presentarse dentro del propio comunicado, aunque muchos ayuntamientos usan ambos nombres indistintamente.
La diferencia, en la práctica, es notable: con un comunicado presentas la documentación y puedes iniciar la instalación sin esperar una resolución expresa del ayuntamiento. Para el autoconsumo residencial, la mayoría de comunidades autónomas ha optado por esta vía, precisamente para agilizar este tipo de instalaciones. Es la diferencia entre pedir permiso y esperar, o comunicar y poder empezar.