1. Permite al inversor regular la producción. El inversor decide constantemente cuánta energía solar va a tu casa y cuánta sale a la red eléctrica. Para hacerlo de forma eficiente, necesita saber qué estás consumiendo justo en ese momento. Ese dato clave se lo proporciona el medidor de energía solar.
2. Hace posible la compensación de excedentes. Para que tu compañía eléctrica te descuente de la factura la energía que te sobra (tal y como marca la ley de autoconsumo actual, el Real Decreto 244/2019), tu instalación tiene que medir con precisión cuánta energía vierte a la red. El smart meter es el dispositivo que aporta la cifra exacta.
Dicho de otro modo: sin este energy meter, tus placas seguirían produciendo, pero la instalación no sabría qué hacer con esa energía ni cómo convertir tus excedentes en ahorro económico.