El mismo kilovatio que viertes a la red a mediodía, cuando tus placas están produciendo, lo vuelves a comprar hasta 4 veces más caro (a unos 0,20 €) por la noche, cuando enciendes la cocina, pones la lavadora o cargas el coche eléctrico. Verter tus excedentes está bien y, en muchas instalaciones, es una de las vías para reducir la factura.
Aun así, más que buscar la mejor tarifa de compensación de excedentes, el mayor ahorro está en aprovechar tu energía en el momento, o guardarla en una batería física para usarla después.