De todo el papeleo que rodea una instalación solar, en tus manos solo queda una cosa: incluir la deducción del IRPF en tu declaración de la Renta. Es la única gestión que la ley reserva al propietario y, para hacerla, te entregamos toda la documentación preparada para que tú, o tu asesor, la apliquéis directamente. El resto lo gestiona nuestro departamento de trámites de principio a fin.
Y sobre el pago, tú decides cómo hacerlo. Si prefieres arrancar sin desembolso inicial, existe la opción de financiar el proyecto y aplazar la primera cuota hasta 3 meses después de la puesta en marcha. Para entonces, tu factura de luz ya se ha reducido y el ahorro es lo que cubre esa mensualidad. La instalación empieza a dar rendimiento antes de que salga ni 1 € de tu bolsillo.