Una vivienda unifamiliar gasta entre 1.000 € y 2.500 € al año en electricidad. En 30 años, y con la inflación, la cifra se acerca a los 60.000 €, incluso más. El autoconsumo fotovoltaico es el sistema que te permite ahorrar todo ese dinero. Consiste en producir tu propia electricidad con placas solares, consumirla en casa y dejar de pagar luz. La inversión se aproxima a unos 7.000 € y se recupera en 2 - 6 años. La amortización es rápida porque se suman dos vías. Por un lado, el ahorro directo en la factura, que supera los 1.000 € al año. Por otro lado, los incentivos fiscales: deducción del IRPF (hasta el 60 %), bonificación del IBI, subvenciones autonómicas e IVA reducido del 10 %. A partir de ahí, el beneficio se prolonga durante el resto de la vida útil del sistema (más de 30 años). En esta página te explicamos qué es el autoconsumo fotovoltaico, cómo funciona y por qué es una de las inversiones más rentables que puedes hacer en tu casa.